viernes, 13 de noviembre de 2009

Mi encuentro con un ángel


Un domingo sosegado, un grito que irrumpe mi ánimo pusilánime, el aire ahogándome, un casco incomodo con cabeza de bombermen que no debería faltar a 180 kilómetros inyectado en adrenalina. Un reencuentro depromoción, la incomodidad de no haber sido invitado (claramente por no haber compartido travesuras colegiales) me repliega a una profunda timidez que convierte en un acompañante fiel a una botella, un vaso y un moreno dela sangre mía (un primo esquivo de mi incomodidad) que hace menos dolorosa mi situación, la cual fue quebrantada por ritmos latinos y bebidas alcohólicas que socavan el ánimo más indecoroso de cualquier noche. Una humareda, unas peticiones, una hermana cumpleañera del más simpático anfitrión.


Otra ronda de chela, una ronda de amigos que se van, una salsa hermosa(de las que no se puede negar un baile) levanto la mirada y me dejo aplastar por la onda expansiva de la hermosura más natural, la inmaculada belleza de lo que en tierra llamamos angelical, me faltaron sentidos para admirarla, sentada de sofisticada manera, un cigarrillo entre los dedos,un vaso con cerveza en su estilizada mano de delicadas formas que para mípudo ser el más fino layla berrie, luces de la habana, apple martini o undelicado cosmopolitan, solo por ser ella. Luego de admirarla por unos instantes eternos, la música suena invitándome a bailar, me acerco tímidamente, le estiro la mano en gracia de caballerosidad y le digo entono agazapado pero varonil "¿bailas?", ella levanta la mirada y apreciosus ojos risueños de luna, duda dónde dejar el vaso y pronto estamos bailando.


Manos delicadas, formas "curviangelicales"(palabra inventada por mí paraella) voz fina como la seda que acaricia mis receptores, un par depreguntas, 23 años, hermoso nombre Milagros, un pequeño piropo que quizá ya ni recuerda.Un cruce de miradas donde en el fondo empieza una gran simpatía, logramosbailar como nadie, me sentí complacido, prometo a mí mismo bailarnuevamente con ella…


-_______ ¡bueno nos vamos retirando! –dice una comensal, temo que ella también lo haga, pero ya es tarde; veo tristemente cómo se va despidiendo y mi pobre alma no logra juntar el valor necesario para hablarle por una vez más...------ tan real como una fragancia, admirable por unos segundos, así fue mi encuentro con un ángel. -------

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